ANALISIS DE CONYUNTURA AL 1 DE SEPTIEMBRE 2007

Jaime J. Peñaranda S.

Han transcurrido dieciocho meses desde el ingreso al gobierno del Movimiento Al Socialismo y de su líder máximo, Presidente de la República de Bolivia, el aimara Juan Evo Morales Aima. Desde el inicio del gobierno del primer indígena a la cabeza del Estado boliviano, se han venido sucediendo una serie de grandes enfrentamientos políticos entre los movimientos populares, liderados por el MAS del presidente Morales y los distintos sectores de oposición, cuya cabeza no siempre ha sido el opositor movimiento ciudadano PODEMOS del ex Presidente banzerista Jorge “Tuto Quiroga”, sino que ha sido rebasado por las llamadas agrupaciones cívicas Departamentales, que en la mayoría de los casos ha sido controlada por las Oligarquías locales, sobre todo en los Departamentos del oriente boliviano y en particular en el Comité Por Santa Cruz.

Recordemos que el gobierno ha tomado decisiones fundamentales: como la nacionalización de los hidrocarburos, mediante su control por parte del estado boliviano; la instalación de la Asamblea constituyente y la presentación del Plan de desarrollo popular. Evidentemente, por su parte los sectores opositores al gobierno y también al avance de los movimientos populares en Bolivia, han hecho y hacen innumerables esfuerzos de llevar al país a escenarios de confrontación, tanto a nivel parlamentario -ya sea el Congreso como la Asamblea constituyente-, como a nivel de las instituciones que controlan parcialmente, como la mayoría de las Prefecturas y sobre todo los famosos Comités cívicos departamentales, e inventan una supra institución que agrupa a algunos de esos Comités en la llamada media luna ( Santa Cruz, Beni ,Pando y Tarija).

A pesar de la dureza de los enfrentamientos se han logrado obtener acuerdos fundamentales entre el Gobierno de los movimientos populares y una oposición minoritaria, pero con mucho poder de negociación a través del chantaje político sistemático. Se logran aprobar los nuevos contratos petroleros en el Congreso y también se logran acuerdos para el método de tratamiento de los artículos de la Nueva Constitución en la Asamblea Constituyente, donde se admiten los dos tercios y también la mayoría absoluta, en un complicado sistema de revisiones, que finalmente se dirimirán mediante consulta al Soberano. Por otro lado, en razón a que no se había concluido la Nueva Constitución Política del Estado y por tanto el plazo de presentación de la misma se había concluido, se acaba por otorgarle un nuevo plazo, tras largas negociaciones entre el MAS, los partidos opositores y el mismo gobierno.

Cuando la Asamblea Constituyente, se preparaba a concluir sus trabajos de comisiones y entrar de lleno a discutir la misma, articulo por articulo, los opositores, tanto el de los partidos políticos minoritarios como, los comités cívicos de la famosa media luna, logran introducir en algunos artículos de ciertas comisiones la capitalidad de la Republica, como tema de discusión de la Constituyente y provocan el apoyo de las regiones de la media Luna a la tesis súcrense de Capitalidad plena, mediante manipulaciones de sus Comité Cívicos. Este tema es un asunto muy sensible entre de La Paz y Chuquisaca, puesto que si bien la Capital nominal es Sucre, la sede de Gobierno es La Paz, desde hace mas de un siglo, tras una guerra civil, “llamada guerra federal”.

El MAS y los movimientos populares creen que este tema no debería discutirse en la Asamblea Constituyente, puesto que hay aspectos de fondo de mayor envergadura que tiene que ser resueltos y que además es un tema que arrastra mucha polémica entre esas dos regiones. Entre los temas mas importantes están: la naturaleza del Estado (plurinacional y comunitario, con total respeto a los pueblos originarios; la profundización de las autonomías (hasta llegar a las regiones, municipios y los territorios indígenas), El sistema económico preponderante; el reparto de la tierras, etc.

Recordemos, a manera ilustrativa, lo que ocurrió en la mitología griega cuando se pide entregar una manzana a la mas bella de las diosas del Olimpo y surge como consecuencia la rivalidad entre las diosas para adjudicarse cada una el derecho de propiedad de la manzana. Acá, la manzana de la discordia, la lanzan los Comités de la Media luna -controlada por las oligarquías- indicando que se entregue la capitalidad de la Republica a la ciudad mas meritoria y que gane los favores de las otras regiones. A esta argucia política caen redonditos los chuquisaqueños y en contrapartida al apoyo que aparentemente les darían los comités cívicos de la media luna, ellos se comprometen en apoyar las famosas autonomías departamentales –solo a ese nivel-, justamente caballo de batalla de esos Departamentos.

En la primera reunión, de la segunda etapa (prolongación del plazo) de la Asamblea Constituyente, la directiva de la misma logra hacer aprobar por mayoría la Resolución de que la capitalidad de la República no sea tema de discusión de la Asamblea Constituyente y con ello desata una tempestad que pasaremos a analizar. Como era de esperarse, Sucre con su movimiento cívico citadino, así como sus autoridades locales reaccionan violentamente contra tal decisión, demandando su anulación y denunciando la arbitrariedad de la Directiva de la Asamblea y por consiguiente su alineamiento solapado a la tesis paceña de mantener el statuo quo actual sobre el tema y la no discusión del mismo. La reacción es tan violenta que la directiva de la asamblea tiene que ocultarse en Sucre e huir de la ciudad, así como los asambleístas paceños. Que los sucrenses se pongan furiosos puede ser comprensible, pero para los otros departamentos no tienen porque serlo; sin embargo, los Comités Cívicos de la famosa media luna se convierten en mas papistas que el papa y se lanzan a apoyar a la tesis sucrense y califican la Resolución, de un golpe dictatorial del Gobierno del Presidente Morales y de su partido el MAS a la democracia boliviana.

A lo anterior se añade, de manera colateral, otro hecho importante. Resulta que El tribunal Electoral – cuyos miembros fueran elegidos durante los últimos días del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada – dictó un fallo, por el cual los miembros de la Corte Suprema de justicia, designados interinamente por el presidente Morales, deberían cesar en sus funciones, luego de tres meses, aunque su nombramiento haya sido constitucional. A este fallo el Presidente Morales lo denuncia ante el Congresos Nacional como prevaricato, quien (el Congreso) debe juzgar este hecho, de conformidad a la actual Constitución. Este pedido de juzgamiento del Tribunal Constitucional es saboteado por los parlamentarios de la oposición, hasta de manera física, puesto que cuando se iba a proceder a la votación en la Cámara de Diputados -donde el MAS del presidente Morales tiene mayoría absoluta-, se invade físicamente la testera del hemiciclo y se promueve un pugilato, de manera que se tiene que suspender la sesión de Diputados, la misma que se reinicia en los salones de la Vice-presidencia y se logra aprobar el informe de la Comisión de Constitución para pedir que se lleve a cabo el juicio de responsabilidades contra los miembros del Tribunal Constitucional, lo que suspende automáticamente a los mencionados miembros del tribunal. Evidentemente, la oposición parlamentaria no reconoce la Resolución de la Cámara de diputados porque no ha sido hecha dentro de los recintos del congreso nacional y por lo tanto, los miembros del tribunal, a su vez, señalan que desacatarán tal Resolución.

Como era de preverse la mesa esta servida y los famosos Comités de la media luna, esta vez arrastran a la comilona, no solo al Comité Cívico Súcrense, sino también al Comité Cívico de Cochabamba, aunque este no sea totalmente reconocido. Por lo tanto, se plantea que seis de los nueve Comités cívicos de Bolivia estarían entrando en la lucha por la defensa de la Democracia y el cumplimiento de las leyes, en contra de las actitudes y maniobras dictatoriales del partido de gobierno y del Presidente Evo Morales. La primera medida es una medida de fuerza, plasmada en un paro cívico de los seis departamentos, como protesta y sobre todo para mostrar la fuerza que creen que han acumulado.

El paro cívico se convierte en una pulseo político, en el que apuestan al triunfo, cada uno de los grandes oponentes; es decir, por un lado, los movimientos populares a la cabeza del MAS y de hecho del presidente Morales y por el otro lado, la oposición a la cabeza de los Movimientos Cívicos, liderados por el de Santa Cruz, donde están insertos algunos restos de los partidos políticos tradicionales. El paro no tiene la contundencia que esperaban tener los opositores y es quebrado por los movimientos populares en todas las regiones y sobretodo en Cochabamba, donde fracasa. Sin embargo, se logra alinear a los citadinos de Chuquisaca, pero con una posición de resistencia inteligente de sus movimientos campesinos, quienes señalan que es bueno discutir sobre la Capitalidad, pero fuera de la Asamblea Constituyente y no distraer la atención y aprovecharse de ello para proponer el cierre de la misma, tal como los sectores mas conservadores pretenden hacerlo. Es evidente que ambos contendientes piensan haber ganado la partida, los opositores pretenden que han logrado el apoyo de seis de los nueve Departamentos de Bolivia, y el Gobierno y los movimientos populares que el paro ha sido quebrado y por lo tanto ha fracasado.

Pasado el paro, se siguen generando acciones de ambos bandos para ganar posiciones en la tremenda lucha política que se ha iniciado desde el triunfo de los movimientos populares a la cabeza del Presidente Morales. El objetivo estratégico de la derecha boliviana es anular a la Asamblea constituyente, donde los movimientos populares tiene mayoría absoluta y está proponiendo cerrar la misma, bajo distintos pretextos. Por su lado, los movimientos populares han anunciado que defenderán, con uñas y carne, la conquista de haber instalado la Asamblea Constituyente. Por el momento, la Asamblea no está funcionando y está físicamente suspendida por el accionar del Comité Cívico sucrense y por otro lado, los movimientos populares están dispuestos a movilizar una enorme cantidad de campesinos que garanticen las sesiones de la Asamblea. Algunos Comités Cívicos, con tendencias fascistas dentrote sus filas, como la Unión juvenil cruceñista, están dispuestos a provocar enfrentamientos con los sectores populares tal como ya lo han hecho en Santa Cruz, en variadas oportunidades, cuando han empleado el matonaje y la golpiza a individuos de las clases populares que han migrado a esa Región de Bolivia.

No se sabe a ciencia cierta que es lo que va a ocurrir dentro las próximos semanas, o meses. Uno se pegunta si Bolivia saldrá nuevamente con respuestas consensuadas a sus diferentes problemas políticos, sociales y económicos, o se tendrá un desenlace violento, donde se imponga una de las fuerzas. Muchos apostamos por el dialogo, pero cada vez somos menos y mientras los radicalismos se van alineando en uno y otro bando.

Enviado por sicsalespinal el Jue, 2007-09-13 17:20. categories [ ]