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CELEBRAMOS el XX ANIVERSARIO de la Pascua de Mons. PROAÑO: CHOQUE DE DOS MENTALIDADES IIFUNDACIÓN PUEBLO INDIO DEL ECUADOR21 de enero de 1972 Periodistas del Chimborazo interpelan.- El Obispo de Riobamba responde.- Dr. Costales: Sr. Obispo, Ud. manifiesta que una de sus funciones o, mejor dicho, la función específica es la liberación de los pobres ¿qué efectividad ha tenido esta doctrina de liberar a los pobres? ¿Tiene unos datos estadísticos sobre la liberación de los pobres? Obispo: Cómo no, Escuelas Radiofónicas Populares ha alfabetizado alrededor de 12.000 adultos; el Centro de Estudios y Acción Social –CEAS- que nació ahí en la casa episcopal y, por si tiene dudas, a propósito de un viaje a Europa, este Centro ha promovido cooperativas en diversos lugares de la provincia y lleva, dentro solamente de la actividad de cooperativas de forestación, centenares de miles de árboles sembrados en lugares inhóspitos como Palmira, como Punín y otras y, como promoción del hombre – porque todas estas obras yo no las considero tampoco como promoción del hombre-, yo le puedo decir que hay actualmente campesinos que son capaces de hablar delante de quien quiera. Son campesinos que son personas, que han aprendido a pensar por sí mismos, campesinos que antes estaban oprimidos y que hoy saben reclamar sus derechos; y si Uds. creen del caso, me ha venido acompañando uno que está aquí, J. V., un campesino indígena, de la parroquia de Columbe. Si quieren preguntarle a él algo, pueden preguntarle. Entonces constatarán por Uds. mismos que el hombre está siendo liberado de sus opresiones, que está saliendo de la esclavitud de la ignorancia, que está saliendo de la esclavitud de sentirse inferior, acomplejado delante de la raza blanca, que está saliendo de una esclavitud de una religiosidad alienante, que está saliendo de sentirse incapaz de realizar su propia promoción, su propio desarrollo. De modo que yo me siento más bien orgulloso de la labor que he hecho en la provincia de Chimborazo, una labor irreversible, quieran o no reconocer quienes no miran con agrado esta labor. Sr. Guerrero: Una pregunta, Sr. Obispo, con relación a la última exposición. Dice Ud. que es una ignominia, y eso lo ha subrayado, construir un templo con el sacrificio de la gente pobre. Pregunto yo: cuando el P. Castillo construyó la iglesia de Calpi que no era con la cooperación de los ricos, sino con la participación de los pobres ¿creía Ud. que era una ignominia lo que estaba sucediendo en Calpi?, y si creía que era una ignominia ¿por qué no suspendió esta labor? Obispo: No tengo ningún reparo en decir que creo que es una ignominia ese templo ahí en Calpi y juzga lo mismo cualquier persona un poco culta que venga a recorrer la provincia del Chimborazo. De modo que si he tenido alguna culpa allí no tengo ningún reparo en ser verdadero en todo. Si tengo alguna culpa ahí es haber dado la aprobación al haberme presentado los planos. Pero no puedo estar de acuerdo con ese templo, una verdadera catedral en un pueblo miserable, que ha sido construido con el sudor de los indígenas, quitándoles muchas veces sus prendas para obligarles al trabajo. Yo no puedo estar de acuerdo con que se haya construido ese templo alentando cobros precisamente a los pobres. Acaba Ud. de decir que no es donativo de los ricos. Y yo he dicho eso al mismo P. Castillo, le he dicho mi opinión. De modo que me ha dado la oportunidad de ratificarme en mis propios pensamientos. Sr. Mancheno: Ud. nos ha hablado de los ingresos en forma general, global, pero ¿puede concretar cifras de lo recibido para este fin en cuanto al impuesto de la sal y a ciertos donativos recogidos aquí, entre personas de la localidad, y también se dice que ha habido un remate de ganado? ¿Podría Ud. indicarnos la cifra redonda, exacta de ese dinero y si acaso, después de los gastos que ha anunciado queda algún saldo favorable en beneficio de la futura construcción de la catedral? Obispo: Sr. Lic. Mancheno, si Ud. hubiera tenido la bondad cuando fue a visitarme, de indicarme cuál era el tema del cual íbamos a tratar en esta reunión, en esta entrevista, si así mismo me hubiera pedido oportunamente estos datos, yo se los hubiera traído; pero yo en la memoria no tengo los datos y le doy las cifras aproximadas. Y además, he dicho que si quieren pedir cuentas, pueden acercarse. Ya se hizo una fiscalización de la administración del Sr. Gabriel García Moreno. Creo que bastaría con pedir una copia de esa fiscalización para darse cuenta de si estuvo correcta o incorrectamente, y ya he dicho que fue muy correctamente, muy honradamente. Ya he dicho también que lo recogido en la ciudad, tal vez no lo he dicho, y le agradezco la oportunidad, el tesorero de la Junta pro Catedral fue el Sr. C. Vallejo. Él, antes de ausentarse de la ciudad dejó rendidas cuentas de su administración. Y entonces he dicho también que de la ciudad se han recogido alrededor de $70.000. De ese remate de ganado, asimismo en cifras aproximadas se recogieron alrededor de $ 40.000. Eso es todo. Sr. Costales: Sr. Obispo, Ud. en alguna reunión que tuvimos en el Municipio, manifestó que en la nación belga, y algunos señores que habían presentado fotos, y algunos señores que habían venido, habían admirado mucho el frontis de la Catedral. Ud. sabe Sr. Obispo que ese frontis no es de granito, no es piedra viva, es una especie de piedra más bien cancagua. ¿Se serviría indicarme Ud., ya que tiene un valor histórico inapreciable el frontis de la catedral, qué medidas ha adoptado para preservar que no se dañe ese frontis? Obispo: La medida, la que Uds. conocen. La de haber mantenido en pie el frontis en contra de opiniones de algunos ciudadanos de Riobamba. Ciertamente en contra de la opinión no solamente de personajes extranjeros sino también de arquitectos. Ya he informado que he recibido la visita de arquitectos del Uruguay, Montevideo, y también de arquitectos nacionales. El mismo arquitecto Carlos Velasco que hizo los planos para una nueva catedral dijo que sería realmente un crimen destruir ese frontis. Sr. Guerrero: Sr. Obispo, a pesar de que Ud. ya una vez en una intervención tocó algo con relación a los bonos de reforma agraria, quiero permitirme preguntarle, concretamente, qué destino se ha dado a los seis millones de los bonos de la reforma agraria que recibió en julio de 1967 por la venta de la hacienda Zula? Obispo: ¿Qué destino se ha dado a los bonos? ¿Qué destino se puede dar a unos bonos? Los bonos son unos papeles, unos documentos, que significan valores. Esos bonos he dicho que se pueden vender y convertir en dinero efectivo. Luego el destino… ha sido hasta ahora la conservación de esos bonos para que el interés del 5%, son de la clase B, se siga percibiendo para atención a las necesidades de la Diócesis, es decir, para cubrir el presupuesto que necesita tener la Diócesis. Ahora tengo que aclarar, porque he recibido insinuaciones de que se vendan, que se han vendido unos cuantos y se han convertido en dinero para mejorar la situación de la misma tenencia de bonos. De improviso no podría decir cuántos se han vendido. En parte Ud. hace esta pregunta porque yo he hablado con Ud. tantas veces de este asunto. Yo he hecho un ofrecimiento de crear fuentes de trabajo en la ciudad, y lo he hecho con toda sinceridad. Ud. tiene perfectamente experiencia de un primer intento. Tuvo la bondad de acompañarme inclusive en una reunión con zapateros. Creo que Ud. pudo constatar las dificultades que había en eso. Cómo, cuando se trata de arriesgar algo, la gente retrocede. La tarea no es fácil. En segundo lugar, quiero informar lo que ya he dicho en otra oportunidad. A pesar de eso estoy tratando de impulsar la creación de pequeñas empresas: Una de cerámica artística. No he vacilado en adquirir el horno eléctrico que esta depositado en el edificio de OSCUS. Sr. Guerrero: Sr. Obispo, Ud. nos acaba de indicar que no puede vender los bonos de la reforma agraria porque significan un descuento del 46%. Yo quiero permitirme recordarle que Ud., en entrevista que le hice en febrero de 1971 Ud. dio a conocer que ya había hecho una venta de bonos que apenas tuvo el descuento del 34% y que ganaba el 9% de interés. Que por eso estaba Ud. más bien interesado en vender los bonos para ganar mayor interés. El descuento era, no del 46%, perdone Sr. Obispo, aquí tengo el recorte en la mano, sino del 34%. Por otra parte, le agradezco por sus palabras que indican que también hay la preocupación de mi parte, como conoce toda la ciudadanía, por servir a la gente pobre. Por eso fue iniciativa mía se efectuaran esas reuniones. Pero después de unas cinco o seis reuniones ya no se nos llamó más, y no supimos por qué no se nos llamó. Y no se llevaron a cabo estos proyectos que veníamos discutiendo a favor precisamente de la clase pobre. Obispo: En cuanto a lo primero, creo que informaría suficientemente. Yo había hecho la aclaración de que se han vendido efectivamente algunos bonos, evidentemente, buscando las mejores condiciones. Si no me he referido al 46% es porque ésa es la forma que está en vigencia. Uds. pueden haber visto en la prensa todos los días cuando se hacen informaciones sobre la Comisión de Valores, cómo buscan esos descuentos grandes; de modo que eso quede bien claro. Sr. Mancheno: El Sr. Vizcaíno me ha pedido una pregunta. Sr. Vizcaíno: Muchas gracias. Monseñor, me han invitado especialmente a esta entrevista, no soy miembro de Unión Nacional de Periodistas, indicándome que se trataría sobre el futuro de la catedral de Riobamba que, como Ud. bien dice, es en cierta parte preocupación sobre el ornato. Digamos que Ud. nos ha dado a entender que es una cosa de vanidad tal vez el que nosotros tengamos o no tengamos catedral. Yo no considero que sea sólo una vanidad o una cosa que esté de acuerdo para el ornato, sino una necesidad. En cada una de las ciudades donde se predica la fe, de la cual es Ud. el principal exponente en nuestro medio, la fe cristiana, la catedral en una necesidad. Obispo: Muy bien. Aquí viene a propósito lo que ya anuncié. Yo he hecho una solicitud a una organización alemana, a una organización de los Obispos alemanes: se llama ADVENIAT. La solicitud parte del año pasado. He recibido una respuesta que, en buena parte, en un porcentaje alto, viene a ser negativa. Pero deja un resquicio de esperanza. Primera cosa que doy como repuesta. Sr. Mancheno: Quisiera saber si el Teniente Díaz quiere hacer uso de la palabra. Teniente Díaz: Sr. Obispo, debo indicarle la razón de mi presencia en esta entrevista que le hacen los periodistas a la que prácticamente no debería tener acceso por no tener nada que ver con el periodismo. Mi presencia aquí se debe a desempeñar funciones de Presidente de la Junta Cívica. Como tal quiero contestar a su inquietud, Sr. Obispo, que al comienzo de su intervención me nombrara para que expusiera lo que había dicho yo en una entrevista anterior cuando se preguntó o se me pidió mi concepto sobre la construcción de la catedral. En ese entonces había dicho que la ciudadanía debería preocuparse por preguntar qué se ha hecho con los fondos que se recogieron por concepto al impuesto a la sal; así también con los fondos que se recogieron por limosnas, ganados, dineros y en alhajas. Eso es lo que había manifestado a la ciudadanía para saber en qué se han gastado. Ud. hace un momento nos acaba de explicar, nos acaba de dar, en datos precisos, la recaudación de los impuestos de la sal y de estas donaciones que hizo la ciudadanía. Creo que está perfectamente aclarado con su contestación anterior. Obispo: Bien, Teniente Díaz, le agradezco. Por fortuna he pedido grabaran en Escuelas Radiofónicas esta entrevista para que no se me haga decir lo que no he dicho. Inclusive quiero comunicarles que un resumen fiel de esta entrevista pienso enviarlo a revistas internacionales para que entonces, desde allá, también se opine sobre este problema. Sr. Vizcaíno: Monseñor. En relación a sus palabras, usted debe conocer mejor que nosotros ¿existe la necesidad de que haya un templo, al que hemos hecho referencia, sea este templo una sala que, bien dice usted sea modesta que no necesite en verdad el boato de las antiguas catedrales sino la comodidad del lugar, que sea acogedor, amplio, limpio, claro para los feligreses, existe esta necesidad? Y si existe, ¿usted emprenderá en el trabajo de realizar esta obra modesta, cambiando de planificación y todos los criterios expuestos antes y todo lo aprobado para hacer la catedral que se había proyectado? Obispo: Yo creo que de todo lo que he dicho se deduce que sí, pues sí hay una necesidad. La ciudad va creciendo; entonces hay una necesidad de ir edificando salas en los alrededores. Primera necesidad. A eso se debe dar atención de alguna manera. Ahora, para el centro mismo digo que sí, hay una necesidad y por esto es que se ha concebido. Yo hubiera querido que ustedes estudiaran tranquilamente toda la historia de la elaboración de los planos del proyecto de la catedral hecho por el arquitecto Velasco. Sr. Vizcaíno: Sr. Obispo, dígame, ¿cuál es la razón por la que no se abre al público la capilla que se ha construido ya y entiendo que está terminada? ¿Acaso esta capilla bastaría para lo que acaba de anunciar? Obispo: Más bien ha sido un descuido que no se abra la capilla. Alguna vez he propuesto a algún sacerdote hacerse cargo del culto en la capilla, pero encontró dificultades y entonces no hubo cómo insistir. Pero así mismo como otra pregunta que se me ha hecho, para mí es una sugerencia y voy a preocuparme de abrirla pronto, lo más pronto posible, al culto la capilla construida ya. ¿Si esto bastaría? Para funciones normales sí; para funciones un poco extraordinarias, no. Creo que debe saber la ciudadanía que la diócesis de Riobamba está dando un impulso extraordinario a la conformación de comunidades eclesiales de base de acuerdo a los documentos de Medellín, y que entonces, llegará un momento en el cual estas diversas comunidades eclesiales de base tendrán necesidad de un lugar en donde concentrarse para realizar allí un intercambio de su vida cristiana. Ya hemos tenido un primer ensayo. Se lo ha hecho en Santa Cruz. Concurrieron entre todos unas ciento ochenta personas, pero más tarde, serán más numerosas las personas que concurran como miembros de estas comunidades, y ahí será necesario un lugar más amplio. Por ahora creo que bastará la capilla.
Enviado por sicsalecuador el Mié, 2008-04-09 09:53. categories [ ]
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