Comité de Solidaridad con el pueblo de Haití
PETRÓLEO VENEZOLANO LLEGA A HAITÍ
Haití forma parte de PetroCaribe, una alianza en asuntos de petróleo impulsada por Venezuela para ofrecer petróleo a los países caribeños a precios y condiciones de pago
preferenciales. Haití no fue invitada en los inicios de PetroCaribe en el 2005, pues en ese momento Venezuela no reconocía legitimidad a su gobierno. Haití se incorporó a la iniciativa en el 2006, una vez fue electo por el voto popular y tomó posesión René Préval a la presidencia de Haití.
Actualmente 14 países caribeños forman parte de la alianza. PetroCaribe promueve el desarrollo económico de los países caribeños de manera mucho más justa y con intención de
mejorar el nivel de vida de los sectores más empobrecidos de estos países. Se estima que los países caribeños han ahorrado cerca de $500 millones producto de PetroCaribe. Haití
solamente, según su propio presidente René Préval, se ahorrará unos $150 millones de dólares al año. El pasado año, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez visitó Haití para consolidar la alianza económica. Además, el presidente de Venezuela dio respaldo económico a Haití para dar apoyo financiero al convenio entre Cuba y Haití que mantiene médicos cubanos trabajando en las zonas más pobres de Haití. Cuba además instruye a trabajadores de la salud haitianos en escuelas médicas cubanas con el compromiso de que regresen a servir a su país al oncluir sus estudios.
Durante una visita que realizó Chávez a Haití el año pasado, el presidente bolivariano anunció la creación de un fondo humanitario de $20 millones para apoyar a Haití en áreas de
la salud, educación y energía eléctrica. De hecho, Chávez fue recibido en Haití por miles de haitianos que apoyaron su gestión a favor del pueblo.
La colaboración que brinda el gobierno de Venezuela a Haití no tiene condiciones que no sean las de fortalecer el desarrollo económico de la isla para promover mayor justicia
social a este país hermano. La gestión de Venezuela contrasta con las “ayudas” que brindan las naciones “avanzadas”, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, las cuales están sujetas a que el gobierno haitiano tome medidas económicas de reestructuración para
disminuir el gasto del estado destinado a favorecer los sectores pobres. Pretende también que tome medidas a favor de las compañías multinacionales y adelante las medidas
neoliberales a favor de los grandes intereses.
El apoyo del gobierno venezolano a Haití es más que necesario. Esta isla tiene la economía menos desarrollada del hemisferio occidental y es uno de los países más pobres del mundo. Cerca de un 80% de la población vive en la pobreza y un 55% vive en pobreza extrema..
GÈRARD PIERRE CHARLES: UN HOMBRE CON LA ESPERANZA A TODA PRUEBA
Gèrard Pierre Charles fue uno de los más destacados haitianos en el siglo XX. Nació en Jacmel en el 1935 en una numerosa familia. Hijo de Eva Bernier nunca conoció a su padre y a los diez años quedó huérfano. Trabajó en una planta cementera donde organizó un sindicato. Durante la niñez sufrió poliomelitis lo que afectó sus piernas para el resto de su vida, pero no su espíritu. Fundó el Partido del Entendimiento Popular y luego el Partido
Unificado de los Comunistas Haitianos (PUCH). Firme opositor de la dictadura de Duvalier fue reprimido por ello y tuvo que asumir la clandestinidad. En el 1960 se exilió en México donde vivió cerca de 26 años. Allí procreó tres hijos con su esposa, la también profesora y luchadora haitiana, Suzy Castor. En México fue profesor de Ciencias Económicas y Sociales y dirigió el Departamento de Estudios del Caribe en la Universidad Autónoma de dicho país.
Retornó del exilio en el 1986 y apoyó a Jean Bertrand Aristide, pero se convirtió en uno de sus principales opositores cuando consideró que el sacerdote se había convertido en un caudillo aferrado al poder. En el 2001 seguidores de Aristide lo atacaron, saquearon su residencia y el Centro de Investigación y de Formación Económica y Social que había establecido junto a su esposa. Fundó la organización El Pueblo en Lucha, el mayor de los
partidos integrantes del bloque de Convergencia Democrática. Escribió varios libros entre los que destacan Radiografía de Una Dictadura, El Caribe Contemporáneo y Génesis de la Revolución Cubana. En el 2003 fue nominado al Premio Nobel de la Paz. Gèrard Pierre Charles falleció el 10 de octubre de 2004 en Cuba, donde había viajado para recibir atención médica.
Quienes conocieron a este luchador por la democracia haitiana lo describen como un hombre sencillo, humilde, de extremada amabilidad y suave temperamento, respetuoso de las diversas expresiones de la cultura popular, caribeño excepcional, intelectual completo. Un hombre que hablaba de Haití, “no como un país degradado sino como una nación digna y profunda”, una persona con la esperanza a toda prueba de que Haití y su Pueblo se reivindicarían.
Gèrard Pierre Charles murió antes de ver el despegue democrático de Haití, pero la esperanza de quien tanto luchó no puede quedar en el vacío. Desde la solidaridad puertorriqueña pondremos nuestro granito de arena para que su sueño se haga realidad.
Gèrard Pierre Charles (1935 – 2004)
En el 2003 fue nominado al premio Nobel de la Paz.
MITIGANDO EL HAMBRE: La galleta se hace con manteca vegetal, sal y barro.
El pasado mes de enero el mundo se escandalizó ante la noticia de que en Haití las personas comían galletas de barro (lodo, fango, arcilla) para mitigar su hambre.
Aquí en Puerto Rico también la noticia fue reseñada en varios periódicos. La galleta se hace con manteca vegetal, sal y barro. El barro que se utiliza viene de la planicie central del país de un pueblo llamado Hinche. Aunque últimamente las confeccionan con cualquier tierra. A pesar de que el mundo se acaba de enterar de esta situación, no es una práctica
nueva en Haití. Las galletas se venden en el mercado y las compran los pobres porque son baratas. Además de que uda a les ayuda a tener “algo” en el estómago. En Haití (al igual que otros países) las inundaciones, los daños a los cultivos y la utilización del maíz y la caña de azúcar para generar energía ha provocado que haya escasez de alimentos y el precio de éstos ha subido aceleradamente. Este hecho amenaza la ya frágil estabilidad del país y en los últimos días se han suscitado protestas masivas exigiendo al gobierno y a las autoridades internacionales que hagan algo.
Exhortamos a la comunidad puertorriqueña a estar alerta e esta situación del pueblo de Haití y a brindar solidaridad.
INAUGURADA LA FUNDACIÓN GÈRARD PIERRE CHARLES
El pasado mes de septiembre de 2007, con el coauspicio y la participación de integrantes
del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales -CLACSO- provenientes de Argentina, Brasil, Cuba, Chile, Guatemala, Martinica, México, Puerto Rico y República Dominicana, fue inaugurada en la capital haitiana la fundación con el nombre del fenecido Gèrard Pierre Charles. Este apreciado haitiano con reconocida identidad caribeña y latinoamericana fue profesor de ciencias políticas en la Universidad Nacional Autónoma de México durante su exilio en ese país previo al dechoukay: el fin a la dictadura duvalierista en 1986. Entonces, con su esposa -la socióloga Suzy Castor- sus tres hijos y su hija menor, regresó a Haití; y hasta su muerte en el 2004 se destacó por la creación del Centro de Investigación y Capacitación Económica y Social para el Desarrollo (CRESFED) y su liderazgo
político para implantar la democracia y promover una mejor calidad de vida para sus
compatriotas. Ahora, además de continuar tan valioso quehacer, la Fundación surge como un recurso para establecer lazos de comunicación y conocer y colaborar más con este país hermano.
La misión de la Fundación Gèrard Pierre Charles es:
1. Contribuir para que las personas asuman gestiones de liderazgo tanto en el campo social como político para promover los valores civiles, democráticos, humanistas, éticos y de equidad de género;
2. Favorecer la recuperación del pensamiento, la visión y la acción de toda una generación haitiana que, como Grard Pierre Charles, durante la segunda mitad del siglo pasado a través de sus obras y acciones, ha contribuido de manera trascendental a la evolución socio-política de Haití y para dar a conocer el país;
3. Participar en la promoción de un mutuo conocimiento y el fortalecimiento de vínculos entre Haití y el resto del mundo y, particularmente, con América Latina y el Caribe.
En cuanto a sus gestiones, la Fundación Gérard Pierre Charles considera cuatro campos principales para su intervención:
1. La capacitación ciudadana con el objetivo de contribuir al desarrollo de un potencial
humano capaz de participar en la búsqueda de soluciones concertadas para los problemas que confronta el país, así como en la elaboración de nuevas alternativas estratégicas enfocadas en el bienestar de la mayoría de la población y el fortalecimiento del sistema democrático y del cambio social.
2. La investigación sistemática sobre el desarrollo del país durante la segunda década del siglo pasado, a fin de comprender mejor la evolución de la situación nacional y conocer mejor las aportaciones de quienes han intervenido y marcado la orientación de la dinámica
social y la historia del conocimiento haitiano.
3. La difusión a través de publicaciones, conferencias, seminarios y manifestaciones culturales para abarcar un amplio público en pos de mejorar la calidad del debate nacional y la adopción de nuevas estrategias de desarrollo social y cultural que enfaticen en la integración sociocultural, la justicia social, el respeto a los derechos y la plena realización ciudadana.
4. La promoción para estrechar los vínculos entre Haití, el Caribe, América Latina y el
resto del mundo mediante cursos y seminarios, el intercambio entre especialistas en nvestigación, el profesorado y estudiantes y, también, el otorgamiento de becas studiantiles.
Así, como ya habíamos mencionado, la Fundación presenta una valiosa oportunidad para que nuestros recursos académicos, defensores de los derechos humanos, las ONG y personas interesadas puedan conocer más sobre la realidad haitiana y apoyar sus gestiones, de modo que esta población hermana pueda lograr una mejor calidad de vida y estrechemos nuestra relación como naciones caribeñas.
RECLAMANDO EL DERECHO A LA VIDA...
Las dos primeras semanas del mes de abril fueron de protestas en Haití. Las manifestaciones no solo fueron en la capital, Puerto Príncipe sino que se realizaron en diferentes partes del país. El primer lugar de las protestas fue Les Cayes. El vertiginoso aumento en los precios de los artículos de primera necesidad, sobretodo de los alimentos, llevó a que el pueblo se tirara a las calles y saqueara comercios en busca de comida. Al menos cinco personas murieron y más de sesenta resultaron heridas. Los (as) manifestantes fueron al Palacio Nacional, sede de el presidente, para reclamar la renuncia del primer ministro Jacques Edouard Alexis y del presidente René Preval.
El Primer Ministro fue destituido por petición de el Senado. La Constitución haitiana estipula que el primer ministro tiene que renunciar si una de las dos Cámaras del Parlamento le retira su apoyo.
Los cascos azules de la misión de la ONU se dedicaron a lanzar gases lacrimógenos y a tirar balas de caucho a la población. La población haitiana y muchos grupos de solidaridad hemos pedido el retiro de la MINUSTAH de Haití debido a que es un gasto enorme para el pobre servicio que le han dado al país. Es triste saber que los países que componen esta Misión son países que se llaman progresistas y que en lugar de dedicarse a dar ayuda para que
Haití realmente logre la paz y el desarrollo deseado, gastan los recursos en los sueldos
y en paseos de los miembros de la Misión, excepto cuando hay revueltas que salen a patrullar las calles y de vez en cuando a matar una persona en un barrio pobre.
Hacemos un llamado a la Solidaridad Internacional para no quedarnos con los brazos cruzados ante la grave situación que viven nuestros hermanos y hermanas.
CUBA ES SOLIDARIA
El grueso de las tropas de la MINUSTAH proviene de países como Brasil (1.211 efectivos) que además comanda la misión, Uruguay (1.147), Argentina (562) y Chile (502). Todos estos países están gobernados por personas que se dicen de izquierda o progresistas.
Esta presencia militar “progresista” contrasta con las brigadas de salud que Cuba mantiene en la isla. Comparado con los cuatro países del Cono Sur que mantienen soldados a Haití,
Cuba es un país pobre que sin embargo ha mostrado que la ayuda humanitaria puede hacerse a favor de los pueblos sin recurrir a la violencia. Según el presidente René Preval, los
400 médicos cubanos que están en Haití desde hace más de cinco años “han atendido 8 millones de casos, más de 100 mil operaciones quirúrgicas, de ellas 50 mil de alto riesgo”. Y destaca además la cooperación en agricultura, pesca y acuicultura y el apoyo de ingenieros cubanos en la única planta haitiana que produce azúcar. Cuba recibió 600 becarios haitianos que estudian en la universidad de Santiago de Cuba.
Los médicos cubanos están dispersos en todo el país, incluso en las regiones más remotas.
En contraste, Haití tiene sólo dos mil médicos que en un 90% residen en la capital, Puerto Príncipe. En las zonas atendidas por médicos cubanos la mortalidad infantil cayó de 80 a 28 mil nacidos vivos y se estima que más de 100 mil vidas fueron salvadas por la ayuda cubana. Según Preval, “el tipo de ayuda que necesitamos es como la de Cuba” al punto que asegura que para los haitianos “después de Dios están los médicos cubanos”.
¿Porqué Cuba puede enviar ayuda que salva vidas y Brasil y Uruguay, cuyos presidentes se dicen de izquierda, envían balas y muerte? La respuesta está a la vista: Cuba es un país solidario que combate el capitalismo mientras los países del Cono Sur alientan las mismas políticas que están hambreando a los haitianos, entre ellas la expansión de los agrocombustibles a costa de la soberanía alimenticia. Como señala un comunicado de SERPAJ América Latina, “Haití producía hace 20 años el 95% del arroz que consumía; hoy importa a Estados Unidos el 80% de ese producto”. (Artículo escrito por Raúl Zibechi – Periodista Uruguayo)
APRENDAMOS KREYÒL (CREOLÉ)…
galleta – bonbon
barro – labou
hambre – grangou
pobre – pòv
justicia – jistis
justo – jis
sal – sèl
esperanza – esperans/espwa
alegría – lajwa
agricultura – agrikilti/lakiltiv
compromiso – angajman
aceite – lwil
acompañar – akompaye
acercarse – apwoche
ácido – asid/si
Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití
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