De la asociación S.A.L. Solidaridad con América latina - Roma (Italia)
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«De mujer a mujer» en Italiano «Da donna a donna», este el nombre de uno de los proyectos acompañados por nuestra asociación S.A.L. en los últimos dos años. Un proyecto que ha visto y ve operante una red animada por varias realidades romanas: hacen parte S.A.L. claramente, No.Di., i Nostri Diritti (Nuestros Derechos), asociación de mujeres emigrantes, pues la Comunidad de los Salvadoreños a Roma, la Tienda del Comercio Justo «Ujamaa» y San José Moscati, una parroquia romana que desde años está comprometida en caminos de justicia y solidaridad internacional. «De mujer a mujer» es un proyecto que apoya el camino de grupos organizados, comités de mujeres en El Salvador, país donde es fuerte la injusticia y la exclusión social. País, como otros en América Latina, donde las mujeres, también si marginalizadas y discriminadas, de hecho sustentan gran parte de la economía y de la red social de mucha parte de la población: son ellas que, muchas veces solas, proveen a la educación y al sustento de los muchos hijos que tienen; son ellas la espina dorsal de una economía afectada por el triste problema de la mano de obra a bajo costo, son ellas las protagonistas de muchas organizaciones sociales, religiosas y culturales que constituyen el tejido vivo de una sociedad civil siempre en fermento.
No es un caso que, como asociación S.A.L., tenemos a mujeres come interlocutoras principales de muchos nuestros proyectos: pensamos a los proyectos que acompañamos ahora en Argentina, Bolivia, El Salvador, Colombia, pero también a los que hemos acompañado hace años en Brasil, Chile y Perú. Mujeres fuertes, llenas de coraje apasionadas, comprometidas en las varias fronteras del trabajo, de la familia, de la animación popular y de la solidaridad. Estas mujeres, que pertenecen a distintos países latinoamericanos y a distintos pueblos originarios de este Continente, las encontramos también por las calles de nuestra Italia y de nuestras ciudades.
Mujeres latinoamericanas que vienen del campo como de las universidades de sus países que con mucha dificultad, pero siempre con mucho animo, sustentan sus familias en patria y buscan la forma se emerger aquí en Italia, con su creatividad, su sabiduría, su profesionalidad. Son las mujeres con las cuales, como S.A.L., construimos itinerarios interculturales y de promoción humana; con ellas, juntos, intentamos dar voz no solo a las mujeres sino a todos los que no tienen voz o no son escuchados. En este Dossier queremos dar voz a unas de estas mujeres. Les hemos pedido de contarnos algo sobre la actual situación de la mujer latinoamericana en sus países y en Italia; hemos pedido de contarnos sobre las raíces de sus protagonismo y los sueños que ahora tienen. Luego nos hemos puestos en espera y en escucha.. Unas de ellas nos han contestado personalmente, en su respuesta se escucha la voz de todo un pueblo. Otras han preferido juntarse y contestar comunitariamente: también esto es un signo del estilo que los pueblos latinoamericano nos cuentan desde tiempo. Dejamos a ellas la palabra.
Una de las pregunta enviada era: ¿De un análisis del contexto en el cual vives, cuáles crees que sean las necesidades concretas de la mujer y cuales son sus prospectivas para insertarse en los sectores fundamentales de la sociedad?
Los comités de mujeres de El Salvador nos han dado una lectura muy dura y fuerte de la realidad: «Se vive en un contexto muy violento para las mujeres y una reiterada violación a sus derechos humanos, por lo que las mujeres carecen en su mayoría de una vivienda digna, libertad en toda su extensión, falta de educación liberadora, inseguridad, falta de salud física por carecer de una alimentación balanceada, y emocional por ser constantemente agredidas. Por lo que las mujeres quieren ir ganando cada día más y más espacios públicos que les permitan cambiar situaciones y condiciones de desigualdad en relación a los hombres.»
Amparo Beltrán, coordinadora de CEPALC, nuestro partner, hablándonos de Colombia no presenta una realidad muy distinta: «Las necesidades, sobre todo de las mujeres de los sectores populares las hay en todos los campos, pues aunque las mujeres ya somos más visibles en la sociedad, todavía no somos reconocidas. Por tanto hay que darles a las mujeres talleres sobre sus derechos: sexuales, reproductivos, salud, educación, trabajo, política, en la familia, en la iglesia y en la sociedad. Solamente cuando ya las mujeres han tomado conciencia se puede hablar de alcanzar una mayor participación en todos estos campos. La clase media y algo de las mujeres de la clase dominante han logrado una representación en los diferentes campos antes expuestos: en Colombia en las universidades en este momento las mujeres son el 52%, pero ya en la política solo hay una representación del 12%. De ahí hacer un mayor trabajo para que haya una mayor inserción en los poderes de decisión.»
Maria Teresa Lerner, periodista y docente universitaria argentina, responsable de nuestros proyectos de formación para docentes rurales en este país, amplia la mirada y ve una conexión no solo cultural sino económica de la situación de la mujer: «A modo de síntesis afirmamos que el contexto en que vive la mujer, como la sociedad en general, está signado por una redistribución del ingreso que está absolutamente polarizada. El imperio de políticas neoliberales que tuvo su apogeo en la década del ´90, ha dejado marcas fuertes en cuanto a la concentración de la riqueza en pocas manos y un gran sector que vive en la pobreza y la indigencia. En un mismo sentido las políticas imperantes han contribuido a la desintegración de organizaciones alternativas. Desde esta realidad es muy difícil la inserción, no sólo para la mujer, en sectores fundamentales de la sociedad.»
En el comentario de algunas mujeres centroamericanas que se encuentran en Roma, la polarización de la riqueza y la casi imposibilidad de la inserción social, con la excepción de los niveles mas bajos, aparece claramente: «Solo el hecho de estar en un país extraño hace mas que difícil imposible una real inserción en la vida social porque la vida que realizamos las mujeres aquí nos consume solo en trabajo.»
Otra dice: «Mi vida actual no es tan satisfactoria porque tendría que ser mas involucrada en actividades que la satisfazla en lo Espiritual como en lo social.» Leticia, psicóloga, mexicana nos comparte su reflexión: «Las necesidades concretas son el poder compaginar el trabajo extra-hogar, el domestico y la educación de los hijos. Desgraciadamente los sectores fundamentales de la sociedad, tienen poco que ver actualmente con la buena educación e integración familiar, por lo que las prospectivas están ligadas sobretodo al consumismo olvidándose cada vez mas de los valores verdaderos de una sociedad sana y pacifica.»
La mujeres latinoamericanas pero no se paran al análisis de la realidad. Desde mucho tiempo luchan para un cambio y por ser reconocidas en la sociedad. Hemos preguntado:¿Como ha evolucionado en la historia el rol social y el compromiso civil de la mujer en tu país? «Desde muy niña y llevada de la mano de mi madre, vi y aprendí a participar de los grupos de formación para mujeres, - afirma con fuerza Ivonne Oviedo, colombiana, coordinadora de la Escuela-Taller para niños, niñas y adolescentes trabajadores de Bogotá - procesos que desde la teología de la liberación, la alfabetización, los comedores comunales, los bazares y la fiesta han permitido generar en mí, un compromiso con la comunidad, con la fuerza política que representa los planteamientos de los colectivos de mujeres.» Es una historia larga pues, con raíces antiguas. «Históricamente la mujer, en todos los niveles socio-económicos, ha ido cobrando protagonismo -nos cuenta Maria Teresa Lerner- Esto se advierte en la creciente participación en la vida política y en las pequeñas organizaciones de base. Un dato importante es el aumento de mujeres que sostienen la economía familiar. Frente al creciente desempleo, la mujer adoptó una actitud activa y creativa para paliar la gran crisis desatada en la última década. Del mismo modo se advierte una progresiva participación en las instancias de lucha contra la desigualdad y la falta de seguridad que vive la población.»
El protagonismo de las mujeres así surge de la toma de conciencia en las necesidades, en la falta de presencia y responsabilidad del mundo político y económico.. En El Salvador marcado antes por doce años de guerra interna (1980-1992) y luego por una emigración che ha llevado fuera del país casi la tercera parte de la población, la ausencia de los hombres se siente fuerte. Anita Ortiz, presidenta di FUNDAHMER, asociación civil salvadoreña nuestro partner en el proyecto «De mujer a mujer» nos dice que: «De asumir un rol pasivo y receptor dedicándose en gran medida al ámbito doméstico, la mujer cada día va asumiendo un papel de sujeta de cambios y va conquistando cada día más espacios públicos. Las organizaciones de mujeres están luchando por ir haciendo más pequeña la brecha de desigualdad entre los géneros, apostándole a la movilización, sensibilización y tratamiento de temas básicos, como la salud, la educación, la economía, la vivienda que tanto afectan a las mujeres de nuestro país.»
Las luchas pero sirven. La Colombia, afectada todavía por un fuerte conflicto interno y por muchos problemas de impunidad, a lo mismo tiempo ha introducido leyes a tutela de la mujer. ³Las luchas de las mujeres en Colombia empiezan desde principios del siglo 20 - recuerda Amparo Beltrán - pero tuvo mayor auge desde los años 70. Hemos logrado varias leyes que nos favorecen. Desde una revisión de la Constitución Nacional en la que se quitaron leyes 'machistas' como la de la patria potestad, los impedimentos de posesión y crédito, la obligación de la virginidad para llegar al matrimonio, la obligación de las mujeres casadas de llevar los apellidos de los esposos hasta llegar a la Leyes 43 en la que se exige acabar con la discriminación de las mujeres en todos los campos de la vida humana y social y la Ley 581 en la que se le exige al Estado que se dé el 30% de los puestos públicos a las mujeres. Pero aunque tenemos una buena legislación en este aspecto no se cumple a cabalidad. De ahí que las mujeres organizadas sigamos el cumplimiento de estas leyes y darlas a conocer a las mujeres de la base para que también se defiendan. Tengo que reconocer - continua Amparo Beltrán - que uno de mis mayores compromisos es el trabajo con las mujeres de la base para que caminemos tanto en el conocimiento de nuestros derechos como en la exigencia de hacerlos cumplir. Coordino el colectivo 'Sororidad, Ecumenismo y Democracia' en el que participan las lideres de las diferentes iglesias históricas que hay en Colombia. Desde CEPALC damos talleres de derechos de las mujeres y construcción de género en el que además de dar a conocer los derechos se trata que se tome conciencia de nuestros ser de mujeres, pero también por tratarse del tema género también hemos incursionado en la nueva masculinidad que pide la nueva feminidad ya desarrollada en bastantes niveles. Además participo en varias organizaciones de mujeres como en las Políticas Públicas de Mujer y Géneros de la Alcaldía de Bogotá, en la Convención Latinoamericana en defensa de los derechos sexuales y reproductivos y en el resto de campañas coyunturales que hacemos en Colombia en defensa de las mujeres.»
Leticia desde años en Italia, igualmente nos ofrece una mirada sobre México: «Respecto al pasado, la mujer en México tiene mas libertad de expresión dentro y fuera de casa, participa políticamente, existen mas fuentes de trabajo en puestos que antes ocupaban solo los hombres, también en algunas profesiones como Ingeniería, Arquitectura, y sobretodo en Leyes, se ha observado una mayor participación de la mujer. No obstante, aun existe el comportamiento 'machista', sobre todo en el nivel cultural bajo, en el cual la mujer no puede trabajar fuera de casa y si lo hace es para mantener a sus hijos, ya que su marido las ha abandonado o tiene problemas de alcoholismo. En la clase media a nivel cultural y económico, se observa una continua evolución de apertura en el respeto hacia la mujer, pero aun existen familias en las que el rol femenino en casa es muy diferente al masculino así como en algunos trabajos. Respecto a la clase alta, desconozco actualmente su situación, pero puedo concluir que, sea en la clase media que alta, existe opresión hacia la mujer aunque no sea evidenciado, ya que la mujer misma educa a sus hijos e hijas para que el rol femenino sea tal, por lo que aun falta un camino que recorrer para que exista una igualdad de valores entre el hombre y la mujer y solo la educación lo puede lograr.»
Muchos proyectos acompañados por S.A.L. ven mujeres protagonistas en procesos de defensa y promoción de derechos humanos. Las mujeres en verdad nunca piensan solo a sus derechos sino trabajan para todos y por la
construcción de un mundo mas justo y solidario. Y muchas veces este trabajo permanece una «lucha»
«Las miles de mujeres - nos dice Ivonne Oviedo - que día a día trabajamos por las transformaciones sociales tenemos la difícil tarea de despertar la esperanza de la lucha con conciencia, con formación, crítica constructiva, palabra y ejemplo de vida. Las mujeres debemos seguir escribiendo en la historia nuestras apuestas y luchas en las generaciones venideras, seguir escribiendo la historia con la organización, el protagonismo y la participación política. Seguir resistiendo» Las mujeres, excluidas da los lugares del poder en la política y en la economía, ocupan de hecho una posición importante en la educación, en la investigación académica y en los varios servicios sociales. Protagonistas del cambio social e de la promoción de los derechos de todos, cada ves mas las mujeres perciben sus rol como fundamental. Maria Teresa, docente y formadora de docentes dice: «En lo personal no he sufrido obstáculos en el desempeño de mi rol por ser mujer.
Además, los logros obtenidos en los proyectos que llevo a cabo se han visto enriquecidos por el aporte y compromiso de las mujeres. En el caso concreto de los docentes rurales con quienes trabajo, es notoria la diferencia de actitud respecto de los varones. Las docentes rurales son en su mayoría líderes en sus comunidades.»
Anita Ortiz, desde El Salvador, habla de su compromiso a favor de los Comités de mujeres, y nos cuenta: «Veo mi rol como mujer, fundamental en mi un papel de facilitadora de procesos de cambio y transformación social con las mujeres con las cuales me interrelaciono, y veo mi presencia fundamental porque me permite junto a las mujeres, mantenerme en un constante cuestionamiento, aprendizaje y desentrañamiento de todo un entretejido social, económico y político que nos invisibiliza, nos oprime, nos excluye como mujeres.»
También en Italia sigue la 'lucha' de la mujer latinoamericana. Leticia nos cuenta un pedacito de historia personal cuando nos dice: «Para mi que vivo en Italia desde hace 6 años, es muy difícil la educación con mis hijos adolescentes, estoy comenzando de nuevo en un país en el cual no crecí, continuamente necesito luchar contra los valores equivocados que reciben de la sociedad italiana (y mexicana a través de Internet) tratando de entender la cultura italiana para poder diferenciar los valores positivos normales de los negativos actuales (que también en México se están presentando). Además necesito trabajar la mayor parte del día y les dedico pocas horas; a veces esto se ve reflejado también en la alimentación. Como mujer en el ámbito laboral, no he tenido ninguna complicación, aunque mi esposo (italiano) preferiría que trabajara menos y estuviera mas tempo en la casa, así ni él ni yo nos cansaríamos tanto en el realizar ambos trabajos (fuera y dentro casa). Por otra parte, yo siendo psicóloga, estoy actualmente formando un grupo terapéutico de mujeres extranjeras en Italia, visto que he vivido y observado cual es el proceso migratorio de la mujer y como afecta éste en la vida personal sea con la pareja que con los hijos en una búsqueda de integración continua en la sociedad que le acoge.»
Ivonne haciendo también ella un recorrido de su historia personal dice con palabras que dejan pensar: «Es importante ser piedra pequeña pero firme; desde los 10 años de edad hago parte activa a la promoción y vigencia de los derechos de los niños, niñas y mujeres de sectores populares. Actualmente tenemos una escuela de padres donde asisten alrededor de 30 mujeres, hago parte de la pastoral obrera y lo único que tengo para decir es que, si, al final del camino me preguntaran; haz amado, haz vivido?.... yo sin decir nada abriré mi corazón lleno de nombres».
La presencia y el protagonismo de las mujeres en los movimientos sociales por lo tanto es evidente.
Continuando en su análisis histórica y económica Maria Teresa subraya como: «La participación de la mujer en los movimientos sociales está relacionada con los continuos trastornos sociales que han tenido lugar en América Latina en general. Las mujeres han optado o se han visto forzadas, debido al contexto político, a convertirse en activas participantes en las luchas que han tenido lugar desde los años 60.»
Contandonos de la realidad mexicana Leticia nos informa que: «Existen conflictos muy fuertes en Oaxaca (En el Sureste mexicano) en donde están luchando los maestros y profesores de ese estado; obviamente la mujer esta presente en esta lucha, así como lo ha estado en el movimiento del EZLN en Chiapas. La mujer en Oaxaca es representante de grupos de lucha no solo formados por maestras sino también por amas de casa, las cuales tienen la capacidad de trabajar organizándose con credibilidad, transparencia y justicia. En su lucha han muerto mujeres y otras han sido heridas. La lucha de los maestros y maestras en Oaxaca y los indígenas y las indígenas en Chiapas, y de todas las mujeres que en el resto del país han protestado por mejorar la calidad de vida que se ha visto deteriorada por los malos gobiernos que hemos tenido, la mayor parte de las veces no obtiene una respuesta inmediata por parte del gobierno, el cual manipula la información (a través de los medios de comunicación, aunque ahora menos que en el pasado) al resto de la sociedad en un país que es tan grande (casi 6 veces mas grade que Italia) por lo que la gente no se da cuenta de lo que sucede en el propio país y esto impide la unión y el apoyo nacional sobretodo al inicio de la lucha que se realiza al principio en modo pacifico pero que al no obtener una respuesta se vuelve agresivo sobretodo por parte del gobierno represor. Basta ver los acontecimientos actuales en Oaxaca. Es importante mencionar que también la mujer joven participa activamente y se entrena sobretodo en las luchas estudiantiles sea universitarias que a nivel de liceo, que tiene sus inicios en la lucha estudiantil de 1968 en la que murieron muchos estudiantes entre los cuales también mujeres. Es importante recordar que de esta generación salieron mujeres fuertes que han seguido luchando apoyando todos los movimientos para mejorar la sociedad protestando contra los gobiernos opresores de México y obviamente contrae el control que existe por parte de Estados Unidos.»
«Las mujeres están muy presentes en todos los movimientos sociales - nos dice Amparo y además reclaman que sean nombradas en los puestos de decisión. En Bogotá, el sábado 14 de octubre 2006, cuando concluyó la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz, el documento final de las mujeres fue el más aplaudido porque supo ser el más integral y comprometido.»
Anita Ortiz nos recuerda que: «Esta presencia y este protagonismo son fundamentales; tomando en cuenta que la mayor parte de la población son mujeres, el papel de la mujer lo ejerce de forma activa y conciente que su voz debe ser tomada en cuenta para las decisiones del país, y lo hace a través de marchas o manifestaciones de protesta, apoyando propuestas de ley en la asamblea legislativa, a nivel local a través de presiones a alcaldes para que cumplan su papel de servidores del pueblo.»
Estas mujeres, nuestra amigas, nos han hablado también de sus sueños. Presentamos cuanto nos han escrito.
Pensando a la realidad argentina Maria Teresa 'sueña' que: «el compromiso de las mujeres con las que trabajo vaya creciendo y se exprese en ámbitos de mayor poder de decisión. En las provincias pobres de mi país, es urgente terminar con los gobiernos autoritarios que implementan políticas clientelísticas y machista para perpetuarse en el poder. En este aspecto, sería muy esperanzador, que la mujer vaya transmitiendo su conciencia para lograr que se instauren alternativas que terminen con el orden vigente y se instauren gobiernos que trabajen por una sociedad más justa e igualitaria.»
«Muchos son los sueños y esperanzas que tengo - confía Amparo - porque se que estamos en la mitad del camino, que nos falta mucho para ser verdaderamente reconocidas y que tengamos una sociedad verdaderamente equitativa. La preocupación es que las mujeres jóvenes se sienten satisfechas con los logros que hemos alcanzado las mujeres mayores y no se están preocupando por seguir avanzando. Esta es una nueva lucha que tenemos que librar las mujeres que por muchos años hemos estado de construyendo un camino para una nueva sociedad. Aunque no podemos desfallecer, tenemos que seguir soñando y confiando en que vamos a dejar grupos de jóvenes lo suficientemente formadas para que no pierdan las conquistas que con tanto dolor y lucha hemos alcanzado.»
Los Comités de mujeres de El Salvador sueñan algo concreto y perspectivas que cruzan la realidad de cada día. En forma esquemática nos han dicho que querían:
A) Lograr hacer procesos de formación simultáneos entre las mujeres integrantes de los comités y sus hijos. Así mientras las mujeres están formándose y compartiendo con otras mujeres, sus hijos se encuentren aprendiendo jugando la igualdad de género entre niños y niñas, tomando en cuenta que los primeros años de vida es donde a los niños se les brindan las bases de su carácter .
B) Ver a las mujeres ejerciendo actitudes, potencialidades que el sistema cultural, social, económico político nos ha arrebatado por considerarlas propias de hombres y poder así hacer cambios que permitan incorporarnos a estos campos sin ningún prejuicio ni limitantes.
C) Ver a las mujeres auto-realizándose en plenitud y en completa armonía con todo lo que le rodea.
Son pensamientos claros, concretos, que hablan de las historias de vida de donde surgen. Igualmente la mujeres Salvadoreñas en Italia desean «Concretizar la vida en un éxito concreto, estabilizar la integración de mi familia y crecer intelectualmente.» También reconocen de desear mucho: «Tengo tantos sueños y mis esperanzas son de poderlos realizar con mayor compromiso y animación en lo social como en lo espiritual.» Pensando a las nuevas generaciones dicen: «El futuro esta en el buen ejemplo de los propios hijos y la buena educación cristiana de una madre.»
Pues es posible soñar? «Pregunta difícil! - nos dice Ivonne - pero intento soñar. Sueño con la paz de quien murió en la guerra luchando por palabras como libertad, dignidad, equidad, respeto, diferencia, amor, resistencia, vida. Palabras imprescindibles para existir!!!»