EL ACTUAL CONFLICTO ARGENTINO Y SUS RAICES HISTORICAS.

Aquí van algunas ideas para tener en cuenta a la hora de pensar un poco en la Argentina. Está hecha en el marco del conflicto actual jugando un poco con la historia que de seguro no difiere mucho de la del resto de América latina.

En la actualidad la Argentina esta atravesando un período de crisis, diferente a la del 2001 que trajo como consecuencia la renuncia del ministro de economía y la caída del presidente que había llegado al poder por medio de una alianza de partidos.
La crisis del 2.001 estaba marcada por el agotamiento del modelo económico implementado en la década del 90 (neoliberalismo) a raíz del conocido “Consenso de Washington” cuyos postulados mas significativos se basaban en la aplicación de una receta económica con los ingredientes del achicamiento del gasto público, la privatización de las empresas estatales, la apertura al mercado, entre otras.
Si la crisis del 2.001 se la puede caratular como económica y social, la actual tiene puesto el acento en ser una crisis política.

PILARES CON LOS QUE SE CONSTRUYO LA ESTRUCTURA POLITICA ARGENTINA.

Mirar esta crisis requiere, para su comprensión, señalar algunos pilares con la que se levantó la estructura política y se configuro un imaginario de cómo entender la misma. Para tal fin, miramos la historia Argentina a partir de 1.880.

GENERACION DEL 80: Este fue un grupo intelectual e ideológico, con poder político y económico; una elite que comenzó a pensar y a dibujar el modelo de país. Así, la llegada de Julio Argentino Roca a la presidencia en 1.880 dio comienzo al período que tuvo un sello inconfundible: el liberalismo de la generación del 80. Esta elite política pasó a constituir el régimen conservador, poniendo límites a la ciudadanía y a la democracia. De esta forma, comenzó a imponerse la idea de que, para ser ciudadano debías contar con algunas condiciones: ser blanco, hombre y tener propiedades, acompañado, también, de un buen apellido. De este modo, el imaginario que comienza a construirse es fuerte y significativo, solo se “es ciudadano” por las condiciones y no por las capacidades.

No es casualidad que en nuestro país y, en especial, en los estratos sociales el poder se acentúa en quienes más tienen; o los que más tienen se benefician de la justicia, de las instituciones, etc. Este esquema de ciudadanía de primera y de ciudadanía de segunda se visualiza en diferentes espacios.
Desde la Generación del 80, comenzó por anularse las capacidades y a hablarse de ciudadanía en singular (elite) y no de ciudadanías en plural, como un modo de reconocimiento hacia los diferentes sectores. Seguimos usando de manera común en nuestra sociedad la categoría de ciudadanía en singular, como un modo de homogenizar el discurso, los recursos, los espacios y el derecho; por ejemplo, las comunidades aborígenes de nuestro país formalmente están reconocidas en la Constitución Nacional desde el año 1.994; sin embargo, materialmente se encuentran, muchas de ellas, fuera del sistema, abandonadas a la peor miseria.

Con el tiempo, el régimen conservador de la generación del 80 paso a constituir la OLIGARQUIA ARGENTINA.
LA OLIGARQUIA: Controló el gobierno, haciendo de la política Argentina una realidad muy ligada al poder económico. Se consideraban los notables, los mejores, constituyendo un círculo de poder hegemónico, con la utilización de un sistema electoral cuyo mecanismo de control recurría a la violencia y al fraude cuando veía amenazado sus objetivos políticos y económicos.

Desde 1.880, esta clase gobernó sucesivamente por medio de acuerdos, “el acuerdismo” fue la máxima expresión del poder de los notables, como así también la participación restringida del pueblo.

Todas estas expresiones, modos y maneras de entender y de practicar la política, caló hondo en la sociedad Argentina, de hecho la política sigue entendiéndose por la mayoría como una practica de profesionales, muy lejos de entender a la política como construcción cotidiana. La dependencia y el clientelismo que se vive es fruto de estos esquemas que se impusieron con fuerza.

EL UNICATO: El presidente en ejercicio tenía la concentración del poder, este hecho marca otra realidad de fuerte característica de nuestra política en cuanto al poder ejecutivo: EL PRESIDENCIALISMO. No es casual entonces que a partir de esta tradición que tenemos en el país, el ejecutivo nacional actual, como otros anteriores, se haya tomado ciertas atribuciones que solo le competen al LEGISLATIVO, remplazando de este modo en decisiones y debates claves a los legisladores (funcionarios elegidos por el pueblo para ser representados).
En el marco de este esquema presidencialista, la actual presidente estableció un decreto estableciendo las retenciones móviles de un 42% a las exportaciones agrarias. Esta medida puso en evidencia-visibilidad a los grandes agropecuarios, los unió y se enfrentaron al Estado. En el reclamo se pedía que la resolución 125 (ya derogada) de las retenciones pasara a ser considerada por el legislativo, órgano que debía legislar esta ley tan polémica.

El sector de la oligarquía se sintió tocado por la decisión y el discurso de la presidente. Lo positivo de este conflicto, es que gran parte de la sociedad (al margen de sus adhesiones e intereses por las mismas) pudo ser testigo de quién es quién, de la miseria de la dirigencia política que se vio en el senado y en la cámara de diputados. Se evidenció la falla de los mecanismos institucionales, la precariedad de la cultura cívica y política.
Pudo ver, identificar y reconocer a ciertos personajes del poder económico agropecuario que manejaban e incidían en la política del país de tras del telón y que tuvieron que salir al escenario político. Hoy debieron salir a poner el cuerpo, la cara, la vos.

Este hecho actual, también tiene su antecedente histórico, político-ideológico en la época del peronismo, por eso decimos que la crisis actual es una crisis política, sin olvidar, obviamente, las grandes deudas sociales que aquejan a bastos sectores de la sociedad.

Esta confrontación que tuvo en vilo a gran parte de la sociedad Argentina se enmarcó dentro de los esquemas de las polaridades: justicia social-redistribución de la riqueza (por parte del Kirchnerismo) vs. Oligarquía (grandes agropecuarios). Polarizacion en la cual aprendimos a movernos, poniendo las discusiones y los debates desde los absolutos: peronistas o radicales, izquierda o derecha, reorganización nacional (gobiernos de facto) o derechos humanos; y esta ultima: oficialismo, o sector agropecuario. Lo cierto que detrás de estas polaridades se entretejieron los más obscenos acuerdos, sin descontar lo que los medios de comunicación nos mostraron. La mayoría de los medios nacionales no quisieron profundizar más allá esta situación; es más, se dedicaron a reforzar las polaridades mostrando una y otra vez lo que uno decía con respecto al otro, entrando en un debate absurdo e irracional muchas veces. Ningún medio puso en el tapete del debate la realidad de los trabajadores agrarios, los peores pagos de país, siendo el sector laboral con mayor porcentaje de trabajadores en negro y uno de los sectores que tienen mayor componente de trabajo infantil, esto por un lado; por otro lado, Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina,(pequeños productores) hace unos años atrás opinaba sobre Luciano Miguens, titular de Sociedad Rural (grandes estancieros) reconociéndolo e identificándolo con la oligarquía argentina y sus grandes diferencias con respecto a un modelo de país. Ver reproducción de reportaje en http://tirandoalmedio.blogspot.com
A esto debemos sumarle también, el “circo” de Palermo (Capital Federal), lugar en donde las representaciones oligárquicas no esperaban solos la votación del senado, aparecieron codeándose con este sector los piqueteros de la “corriente clasista y combativa”. En esto del todo vale en la orgía política Argentina, estaba el MST de Vilma Ripoll y la gente del piquetero Castell. En el congreso también se visualizó a diputados de centro izquierda que dieron su voto a favor de la Sociedad Rural (oligarquía) y a sus aliados. Así, como dice el filosofo Argentino Ricardo Forster “La nueva derecha reformula términos y acciones. Hoy cortan rutas y hacen escarches. Los “entreguistas” de antaño reaparecen ahora camuflados en defensores de la patria.

Volviendo a lo que fue y nos dejó la generación del 80, es importante recordar que la burguesía criolla se esforzaba por imitar a los europeos inmigrantes, incluso el esfuerzo llegó al absurdo de la nostalgia por Europa a la par de los inmigrantes. Algunos argentinos pasaban largas temporadas en Europa que a su regreso se esmeraban por crear microclimas que reprodujeran los ambientes que añoraban.

LA SITUACION SOCIAL A FINES DEL SIGLO XX:
Hacia fines del siglo XX, la distribución de los ingresos presentaba una enorme polarización. Los sectores vinculados al comercio exterior (terratenientes, grandes comerciantes y exportadores) aumentaron considerablemente su riqueza. Esto se vio reflejado en el nivel de vida que alcanzaron estos sectores.
La vida lujosa de esta oligarquía europeizada contrastaba con las de los trabajadores, que recibían bajos salarios y vivían en condiciones de extrema pobreza.
Las situaciones de trabajo de los obreros eran pésimas. En las hacienda del noroeste de la Argentina, las condiciones eran prácticamente feudales. Los ingenios azucareros, como en la provincia de Tucumán, los quebrachales, como en Santiago del Estero o los yerbales, como en la provincia de Misiones, mostraban un sistema similar a la esclavitud, pese a que los trabajadores eran formalmente libres. A la mayoría de estos trabajadores se les pagaba con vales, que podían cambiar por mercaderías únicamente en determinados almacenes. Lo cierto es que en pleno siglo XXI, todavía tenemos estas realidades, basta con imaginar un poco cómo debe ser la realidad de los trabajadores que están en negro, incluyendo un número significativo de trabajo infantil y del bajo pago por la actividad. El mundo hacia dentro de esta realidad es deshumanizante, la irresponsabilidad no solo es de los dueños de la producción, sino también de una ausencia del Estado para dar respuesta a esta situación deplorable.

El comienzo de las reacciones al régimen conservador: Paralelo al desarrollo industrial del país, comenzó el movimiento obrero con sus fuertes protestas. Durante la crisis de 1.890 (deterioro de los salarios, y el aumento de la desocupación), en el marco de grandes movilizaciones, un grupo de trabajadores fundó en 1.895 el Partido Socialista Obrero Argentino, su principal figura fue Juan B. Justo. Otra agrupación obrera importante que emergió fue el movimiento libertario o anarquista.

Con el paso del tiempo las demandas, los reclamos, la búsqueda de espacios y de incidencia en la toma de decisiones, poco a poco, fue ganando la pulseada al grupo que monopolizo el proyecto de país. La “Ley Sáenz Peña” de 1.912 aseguraba la representación de las minorías y establecía el sufragio universal, libre y obligatorio. Esta ley permitió que en las elecciones de 1.916 el líder indiscutible de la UCR (Unión Cívica Radical), Hipólito Irigoyen, quien ya había marcado fuerte oposición al sistema conservador y luego de fracasar la revolución de 1.905, fuese elegido presidente, llevando al radicalismo al poder.
A partir de este nuevo mapa político la Argentina atravesó innumerables crisis internas muy propias de la lucha por el poder, como así también, sintió los ecos de las crisis externas, como la crisis mundial de 1.929.

Militares al poder: El 6 de septiembre de 1.930, el General Félix Uriburu derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen. De esta manera comenzó una etapa en la historia Argentina caracterizada por la presencia de los militares en el gobierno de la Nación. Los golpes de Estado constituyeron un nuevo modo de restringir la participación política.

Perón y la oligarquía: En esta larga presencia de los militares en el poder, Surge la figura de Juan Domingo Perón, quien comenzó a recorrer una carrera política dentro del grupo de oficiales que actuaba bajo la modalidad de una logia con tinte nacionalista. Perón pronto encontró la posibilidad de ser reconocido por sus pares y luego, por lo que seria su columna vertebral: el movimiento obrero.
Perón dentro de sus políticas se enfrento con la oligarquía, permitió el acceso de la clase obrera a ciertos espacios reservado para la elite, posibilito que las clases bajas pudieran tener electrodoméstico, vacaciones reservadas solo para la clase pudiente, como era la zona de veraneo en Mar del Palta.
No podemos dejar de nombrar a Evita, que merece párrafo aparte. Lo cierto que el enfrentamiento del peronismo con la oligarquía fue abierta por ambas partes. Ninguno de los sectores retaceaba cuanto insulto podía a sus opositores. En algunos pasajes de la crisis actual, fácilmente, uno podía retrotraerse a la época peronista.
La “Revolución Libertadora” y la caída del Peronismo: El golpe de Estado adopto este nombre, ya que sus protagonistas proclamaron que venían a liberar al país de la tiranía de Perón. A los comienzos de 1.955 se respiraba un aire enrarecido, un clima de amenazas, persecución y sospecha, el boca en boca de un próximo levantamiento armado. Lo cierto fue que el 11 de junio, la procesión de Corpus Christi se transformó en una masiva manifestación de la oposición contra Perón.
Perón tuvo un fuerte enfrentamiento con la Iglesia Jerárquica, curiosamente el gobierno actual llevo mas bien una política de confrontación mas que de reconciliación con la cúpula eclesial. Situación que también merece párrafo aparte.

Dictadura militar: Desde 1.958 y pasando por lo que se conoció “El proceso de reorganización nacional” (1.976-1.983), que también con la consigna de “salvar la nación” se suspendieron los partidos políticos, se intervino los sindicatos, prohibieron las huelgas y se congelaron los salarios.
Grupos de tareas: Se implemento bajo esta doctrina de la “seguridad nacional” el terrorismo de Estado, torturando, matando y desapareciendo a personas de cualquier origen y que resultase sospechoso al gobierno de facto.
Los más de 30 mil desaparecidos; producto de este genocidio, trajo como consecuencias la desaparición de toda una generación de jóvenes y todo lo que eso significa como potencial en todas las dimensiones.

DEBILIDAD INSTITUCIONAL-DEBILIDAD PARTIDARIA Y FALTA DE MILITANCIA PROGRAMATICA

La vuelta de la democracia: Con la llegada de la democracia, no solo el ejercito regreso a sus cuarteles sino que también cada sector por diversas razones, agotamiento, o temor se atrinchero. Desde entonces, la sociedad Argentina comenzó a transitar por una cierta pasividad, chatura y apatía a todo proyecto político o social.
Las secuelas del proceso militar son fuertes, los prejuicios y los miedos están trasmitidos e incluso algunos personajes políticos o funcionarios se encargan de recordarnos, de vez en cuando, a partir de prácticas autoritarias.
Menem y la máxima expresión del neoliberalismo: Menem fue el segundo presidente después de la vuelta de la democracia. Fue el mejor alumno que tubo el país del norte, implemento una política neoliberal a raja tabla, desvacío al país y lo llevó a la máxima desocupación y pobreza que se conoce en la historia Argentina. A partir de las políticas neoliberales se comenzó a hablar de los nuevos desaparecidos. El gobierno de Menem es conocido como la época de la “GRAN FIESTA MENEMISTA”, donde las altas reservas de divisa permitieron poner al Peso Argentino en igualdad con el dólar. Un sector de la sociedad se beneficio y participo de esta fiesta, incluso, muchos hoy todavía la añoran, sin importar el costo que significó. La fiesta se terminó cuando las grandes reservas del Banco Central, fruto de los créditos de las financieras internacionales, le cortaron como quien dice criollamente “el chorro” y había que comenzar a devolver.

Después de la crisis del 2001, donde el cacerolazo marcó un hecho histórico en la Argentina, la gente en la calle repudiaba las medidas económicas del gobierno de la Alianza. Muchos identificaron este hecho como el “argentinazo”, que para ser honestos, fue más un porteñazo, ya había habido fuertes expresiones de reclamo, de marchas, enfrentamientos, fuertes represiones en el interior del país de grandes magnitudes que eran minimizadas. Al margen de las diferentes opiniones, lo cierto es que el espacio público dejó de estar regulado por la fuerza partidarias, es más, tener la presencia de la gente en las calles comenzó a ser la brújula y el termómetro para saber el grado de adhesión, de fuerza o debilidad de un gobierno. Muchos sectores de la sociedad asumieron esta metodología como válida, que a lo mejor lo fue en un momento.

Lo cierto es que los partidos clásicos, los mutados nuevos, hoy por hoy no son los principales organizadores de la vida política, dejando de ser lo que en algún momento fueron o por lo menos intentaron serlo: la expresión de pertenencia de sujetos ciudadanos de manera permanente. La realidad marca que los partidos políticos agrupan cada vez menos bajo un contenido ideológico o programa-proyecto de país a ciudadanos, son estructuras sociales totalmente precarias, de hecho solo se piensa no en formar cuadros de militancias sino mas bien de conquistar el electorado.

Esta debilidad de los partidos políticos, y su sin sentido en el que cayó, se expresa también en como cada vez mas ciertos personajes inescrupulosos hacen de los partidos políticos un recurso instrumental para acceder a los cargos de gobierno.

Por momentos la sensación que queda en el imaginario colectivo, es justamente la de seguir utilizando la metodología de la “gente en las calles o rutas”. Se entendía pues que el debilitamiento de un presidente no pasaba por la minoría que pudiera tener en el congreso, si no por los estallidos populares o ciudadanos, o de ciertos sectores que bajo las modalidades de “mecanismos populares” y en nombre del pueblo, por ejemplo, se bloquean las rutas, como fue este último acontecimiento del sector agropecuario.
¿En que reside la gravedad de este mecanismo? La sociedad y gran parte del continente fue testigo de cómo se busco resolver esta situación de conflicto entre el Estado y sector agropecuario, ambas partes desde “las calles”, fueras de los marcos institucionales como herramientas de solución política al conflicto. Los cortes de rutas, los actos multitudinarios, los elementos simbólicos, las categorías de pueblo, pobres, oligarquía, patria, gringo, fueron los ingredientes para la creación del escenario donde dirimir el conflicto. El ruralista De Angelis, en su momento hacía una advertencia sobre la lucha armada, y la líder opositora Elisa Carrió parecía seguir guiándose en política por las revelaciones de la Virgen Desatanudos, la inefable Hebe de Bonafini llamaba a la represión de los huelguistas (al enemigo ¡ni agua!, proponía) y los acusaba de los crímenes de la dictadura militar. Por su parte un heterogéneo grupo de intelectuales reivindicaba el clientelismo y advertía un riesgo externo . Para sacar conclusiones.

Tanto el oficialismo como el sector agropecuario apelaron a la metodología de la crisis del 2001, dándose una desvalorización al rol de las instituciones como era el caso del Poder Legislativo.
Sin embargo, positivamente, la sociedad en un número significativo supo tener una reacción frente a esta polaridad y frente a la metodología adoptada para resolver el conflicto, apostando a la institucionalización de la democracia, y a la ampliación de su ejercicio en nuevas metodologías que emane de la fuerza social y política en el marco de poder entender que la democracia no es patrimonio ni exclusividad de ningún sector, por esta misma razón podemos pensar siempre y de manera dinámica en reinventar la democracia. Más allá que también algunos medios de comunicación apostaron a la desestabilización institucional.
El discurso presidencial, en el marco del proyecto reformista, haciéndose eco del auge del llamado centro-izquierda del cono sur y en un intento de vuelta al auge peronista, sigue teniendo todavía varios desafíos que afrontar.
El ejercicio de liderazgo personalista: El desafío del ex presidente Néstor Kirchner, y de la actual presidenta, fue la de adoptar un perfil muy característico y su encauzamiento tuvo como eje el reestablecimiento de la autoridad presidencial, desdibujada frente a las ultimas crisis. Desde la presidencia anterior y hasta la actual, ambos ejercieron un liderazgo personalista, apareciendo como artífices del cuestionamiento a las corporaciones.
Desde el primer mandato del matrimonio Kirchner, se logro estabilizar la economía e impulsar un rumbo de desarrollo desentendiéndose de las pretensiones y reclamos de los intereses financieros internacionales y de los organismos internacionales de monitoreo. Néstor K. sostuvo un fuerte posicionamiento frente la población, atravesando un periodo de crecimiento con superávit fiscal.
La política de derechos humanos: Fue grande el avance en cuanto a materia de derechos humanos en el marco de lo que fue la última dictadura militar. Reapertura de las causas de lesa humanidad, políticas de concientización de lo sucedido en la dictadura militar argentina, implementación de recursos metodológicos y didácticos en cuanto a la gravedad de los hechos cometidos en los gobiernos de facto, etc.
Reconocemos como importante este avance, sin embargo el riesgo de focalizar los derechos humanos en una realidad del pasado con consecuencias actuales no agota la materia de los derechos humanos. Este riesgo de limitar la proyección de derechos humano imposibilita poner en debate, accionar mecanismos de violación de los derechos en donde se nota todavía la ausencia del Estado.
Derechos humanos en el interior del las provincias: Se debe seguir avanzando en cuantos espacios y temáticas que aborden y asuman las cuestiones de los derechos humanos. Lamentablemente muchos de los gobiernos de las provincias montaron una estructura de los derechos humanos desviando la mirada y el compromiso hacia otros sectores menos favorecidos. Si bien es cierto que el tema de los derechos humanos es en la Argentina una política de Estado, también es cierto que esta limitada, en ocasiones utilizada, para poner en debate ciertos temas y obviar otros actuales y urgentes.
La política de los subsidios: la nueva red clientelar: Por mucho tiempo, las organizaciones, movimientos e instituciones etc. avanzaron, caminaron con muy poco recursos; eran el nexo, el puente entre los sectores mas vulnerables y el Estado. En la actualidad existe una especie de saturación de foros, mesa de diálogos, seminarios, talleres, mesa panel, cine de derechos humanos, etc. subsidiado por el Estado. En estos ámbitos se rediagnostica situaciones ya revisadas, siendo ya un monólogo, creando de este modo un manto de silencio con respecto a temas puntuales y urgentes. Se habla mucho de lo que hace el gobierno, pero no se dice o se debate de lo que deja de hacer, y esto como consecuencia de estar subsidiados bajo el formato de clientelismo.
La realidad nos indica que las nuevas redes clientelares, no solo se da con los sectores mas desprotegidos, sino que también bajo esta modalidad de los subsidios a los diferentes sujetos colectivos enunciados.
Recuperar y reinventar la militancia: Creemos necesario, en especial en los jóvenes seguir ampliando los espacios de construcción política alternativa. Este gobierno, más allá de expresiones progresistas comenzó a tocar techo, el peronismo no deja de ser un partido clásico, que en la historia fue clave en algunas proyecciones políticas de materia social.
Es necesario superar, incluso desde la izquierda, las “convocatorias espontaneístas”, pensando en ese modelo o estilo político de que se limita a actuar sobre situaciones ya dadas, a adherirse a explosiones sociales, fuimos testigos como tanto la derecha como la izquierda se colgó de cuantas marchas, manifestaciones hubiera a favor del Estado o del sector agropecuario.
Lo que se visualiza: Somos optimista ya que se visualiza una franja de adolescentes y jóvenes que frente a la pasividad de muchos de los mayores muestran modos y maneras de resistencia, que sin duda hace falta repolitizar las practicas, encausarlas. Es notorio un sector de adolescente y de jóvenes que se esta interesando por la política, sin desconocer un numero significativo con cierta apatía a las construcciones sociales y políticas.

Dieegoramos@argentina.com
Yachachina. Sicsal Argentina.

Enviado por cor.chile el Lun, 2008-07-28 23:35. categories [ ]