ALEGRIAS Y TRISTEZAS DE LOS POBRES: SANTO DOMINGO Y LA QUEMAZON DEL ORIENTAL

Arnaldo Zenteno S.J.

Comunidades Eclesiales de Base(CEB)

Este 1º. de Agosto se han desbordado en tremendo contraste las tristezas y las alegrías del Pueblo pobre. Desde la mañana y por más de 12 horas el fuego consumió 8 manzanas, unos 1500 tramos del Mercado y muchos sueños y esperanzas de los Pobres. Sin duda en ese mundo que es el Mercado Oriental hay comerciantes ricos.

Pero hay muchos comerciantes pobres cuya único sostén son sus tramos en el Oriental. Están también allí los que trabajan en los tramos y los cargadores, y esa multitud silenciosa o bullanguera que camina, compra y revende, y también roba por los callejones del Mercado Oriental. Y para la economía de Managua, y en particular para la gente que no va a los supermercados, este incendio es un duro golpe.

La primera palabra que escuché en mi casa al levantarme, fue de la señora que trabaja en nuestra casa: eso es horrible. Más tarde me encontré a Doña Julia la querida esposa de don Josesito, y simplemente se apretó el pecho y me dijo me duele, me oprime el pecho. Y al terminar de acompañar a los promesantes de snto.Domingo, tomé un taxi y su primera palabra fue: qué desastre. Esto va a empeorar nuestra situación. Y un viejecito me dijo: mañana no hay gallo pinto, y yo pensé no habrá o estará más caro, y en todo caso al decir no hay gallo pinto, se simboliza la comida de los pobres. En todos lados el sentimiento predominante era el dolor- sentir el dolor de los que perdieron su tramo, su mercancía, su trabajo, y el dolor por Managua y los pobres de Managua.

Habrá muchas explicaciones y comentarios,pero ciertamente el incendio del Oriental es una tristeza, una mala noticia especialmente para los Pobres.

Y simultáneamente de las Sierritas a Managua iba bajando snto.Domingo- Minguito, en su peana adornada por girasoles intensamente amarillos, y sangoloteado no solo por los cargadores, sino por la multitud que se meneaba, bailaba a su paso, y lo saludaba con un pañuelo, con el sombrero, con la mano.

Los cuetes y los aplausos tronaban a su paso. Si algo caracteriza la procesión, la caminata, la bajada del santo, es la alegría de los Pobres. Pocos días se junta tanta gente pobre- quizá 10 mil- que caminan, cumplen promesas o saludan la imagen del Santo a su paso. Es doloroso ver tanta gente pobre. Pobres los que caminan, ancianos, adultos, jóvenes y niños. Pobres los vendedores de comida, de sombrero de paja, de agua fresca o de pequeñitos juguetes de madera. Y misteriosamente, casi inexplicablemente en medio de tanta pobreza, lo que hay es una tremenda alegría.

Hay gente que dice que Snto.Domingo es puro bacanal y que hay mucha borrachera. Sin contar lo que pase en la feria, después de la caminata, sería muy injusto clamar de bacanal lo que pasó hoy en la mañana entre todos los caminantes y los que esperan horas y saludan al Santo. Hay borrachos, pero si de 10 mil personas, hay 500 borrachos, no se pueden olvidar los 10 mil por los 500. Al ver esa multitud de pobres, pensé dos cosas: Qué bueno que estén alegres, qué bueno que la multitud se alegre.

El Pueblo que sufre tanto y tiene tantos dolores, tantas tristezas, tiene derecho a alegrarse. Y es una alegría bien simple y profunda: No le dan un premio, no le pagan por ir, no le dan una torta o una gaseosa. Simplemente es una inmensa alegría, personal, familiar (pues muchas personas van en familia) y colectiva. Si estás en medio de esta multitud no puedes estar triste, sino alegrarte con las viejitas que danzan suavemente, con la niña que montada en los hombros del papá o de la mamá, aplaude y ríe. Entre los caminantes ví a una joven que está en la prostitución y la veo triste en las noches en la carretera de Masaya, y hoy iba tan feliz con su pequeñita con su traje típico contenta para bailar a Snto.Domingo.

Sin duda también está la tropa de muchachos quizá vagos, quizá pandilleros. Que por cierto ante tantos policías, ya casi no pintan de negro a las caritas blancas. Quizá ellos van al alboroto, al relajo, pero también ellos tienen derecho a ir cerca de la imagen y alegrarse ese día sin robar, sin rajarse la vida. Y en todo caso, al verlos a ellos y al ver a la inmensa multitud que quizá sin saber bien qué, busca algo en medio de su pobreza, de sus tristezas y muchas veces de su desamparo, pensé en Jesús. Cerca del lago, Jesús vió a la multitud y se le conmovió el corazón, las entrañas, pues las vió como ovejas sin pastor. No las juzgó, no las rechazó, les compartió su palabra su Buena Noticia, y ante su hambre, hizo el milagro de compartir el pan.

Quizá la alegría de esta multitud caminante,danzante y saludante, es porque el santo, esa tan pequeñita imagen que mueve multitudes, es suyo, está con ellos.

1º.de Agosto, tristezas de nuestro pueblo en el Oriental. Alegría desbordada en Snto.Domingo. Son sus tristezas y alegrías.¿También son nuestras tristezas y alegrías? Y ¿seremos capaces de ayudar a los que tuvieron la desgracia de la quemazón? Y seremos capaces de luchar con el Pueblo para que tenga la alegría no solo el 1º y 10 de Agosto con Snto.Domingo, sino la alegría de tener trabajo, techo, pan, salud y educación ?

Y al ver tantos pobres, me hago eco de lo que Paco Oliva un buen amigo sacerdote que lucha en Paraguay, expresó en esta nueva coyuntura de allá que ojalá también valga para Nicaragua: “visto desde dentro, el mundo de los pobres tiene vitalidad, lucha para sobrevivir, inventa trabajo informales y construye una civilización distinta de solidaridad, de personas que se reconocen iguales, con formas de expresión propias” –como hoy en Snto.Domingo.Ojalá sepamos reconocer, respetar, acompañar y dejarnos convertir por la vitalidad y esperanza de los Pobres.

Enviado por cnp el Lun, 2008-08-04 23:34. categories [ ]