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Desde Colombia, a través de SICSAL París
Bogotá, D.C. Enero 19 de 2007 SICSAL Reciban un fraterno saludo Nuestra Comisión de Justicia y Paz, como parte del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado y en delegación de más de 220 organizaciones que lo conforman le reiteran nuevamente la invitación a ser parte de la Comisión Etica. La Comisión Etica pretende acompañar a las víctimas de Crímenes de Estado de Colombia en la protección, en la afirmación, en el reconocimiento de la verdad histórica, en el derecho a la memoria y el derecho a saber. Afirmación del Derecho a la memoria y a saber Escuchando, rastreando, reconociendo. a. los mecanismos y las técnicas de destrucción de la institucionalidad contra personas, comunidades, grupos humanos y pueblos perseguidos. b. las pruebas y las dimensiones de la destrucción operada por las estrategias criminales institucionales c. las iniciativas de reparación Integral de las comunidades hacia una Comisión de Verdad Acompañando, protegiendo, resonando a.las actuaciones de las víctimas en afirmación de sus derechos en entierros simbólicos, monumentos, caminatas, protección territorial, protección ambiental, exhumaciones de restos Los miembros de la Comisión Etica podrán ser personas y u organizaciones que vendrán durantes dos veces al año, de acuerdo, con la distribución que corresponda a conocer una grupo de familias, una comunidad, una organización y por espacio de tres días participarán en su cotidianidad, en talleres y conferencias sobre la memoria. Y luego, participarán en una Rueda de Prensa y motivaran en su país la instalación de la Casa de la Memoria. La Comisión Etica posibilitará a las víctimas la reconstrucción y afirmación de la memoria, la conformación de casos, el desarrollo de propuestas de justicia y de reparación que al futuro podrán presentar a una COMISION DE LA VERDAD. En el presente se convertirán en testigos y guardianes de la memoria de las víctimas y acompañarán las iniciativas de afirmación como derecho de los familiares a la Verdad, a la Justicia y a la Reparación Integral. La impunidad de los crímenes de Estado en ColombiaEn Colombia de acuerdo con el proyecto NUNCA MAS, se han cometido más de 40 mil Crímenes de Estado desde la década del 60 en lo que es manifiesta la responsabilidad institucional. Los patrones de actuación, los modos de operación, las técnicas y las motivaciones en la ejecución de los Crímenes han posibilitado la consolidación de una sociedad “democrática” excluyente en lo social, en lo económico y lo político. El pretexto de persecución a las guerrillas ha pretendido ocultar la responsabilidad estatal, ha tergiversado la realidad de violaciones sistemáticas a los derechos humanos desde la tortura, la desaparición forzada, el desplazamiento, el asesinato selectivo, las masacres, la mal llamada “limpieza social”, falsos procesos judiciales haciéndolo percibir como un conflicto armado entre actores ilegales y desprovisto de causas estructurales. Desde el 2003 el gobierno de Alvaro Uribe Vélez adelanta un proceso de pacificación con la estrategia paramilitar bajo el cual, en apariencia se han desmovilizado 31 mil hombres. Al tiempo se ha diseñado una disposición legal, ley 975, ley para la verdad para la justicia y la paz, bajo la cual serán juzgados cerca de 2000 hombres de la estrategia criminal, quiénes de ser probada judicialmente su responsabilidad, recibirán condenas de máximo 8 años, sin ser obligados a la restitución de las tierras apropiadas ilegalmente, que se calculan 6.8 millones de hectáreas. Hoy en medio de la desmovilización paramilitar, que se ha descubierto en esta fase como inicio de una nueva táctica que pretende configurar un tipo de Estado y de sociedad autoritaria, cimentada en la legalización de riquezas mal habidas, flexibilización de derechos a la tierra, y negación de los derechos de las víctimas, han sido asesinados más de 3000 personas. La ley 975 un nuevo mecanismo jurídico de impunidadLa ley 975 excluye la tipificación de crímenes de Lesa Humanidad, el derecho a la supervivencia de pueblos indígenas y afrodescendientes, derechos de las niñas y niños, derechos de las mujeres. Los serios cuestionamientos de fondo al proceso de pacificación tanto de las víctimas y sus organizaciones, así como, de los ámbitos políticos, y de los organismos de Naciones Unidas y del Sistema Interamericano por desconocer el estándar del Derecho Internacional respecto a la Verdad, a la Justicia y a la Reparación han sido desconocidos. A esta situación se suma que entre noviembre y diciembre de 2006, debido a la contundencia de los hechos divulgados por algunos medios de comunicación, de la calidad de los testigos, la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General de la Nación vienen procesando y vinculando a políticos, a traficantes de drogas, activista del Gobierno por su participación en la estrategia paramilitar. Sin embargo, lejos está la posibilidad de que la verdad integral sea conocida, de que exista justicia, pues los hechos denunciados se refieren a unos pocos casos. Al tiempo se han venido construyendo mecanismos de encubrimiento que evitan que se conozca la Verdad. En el marco de esta ley, en la que el Estado evade su responsabilidad en la creación de la estrategia paramilitar se deja sin, suficientes garantías a la verdad, justicia y reparación a las víctimas. A la luz de la ley se crea la Comisión Nacional de la Reconciliación y Reparación, CNRR. La CNRR tiene como finalidad presentar en 8 años un informe público, una verdad oficial, sobre los orígenes, las causas, los crímenes cometidos por los actores ilegales. Actores ilegales, expresión usada, para negar la verdad de las víctimas del Estado, la responsabilidad en la configuración de la estrategia paramilitar. Al tiempo pretende asesorar a las víctimas en su participación activa en el marco de la ley 975. La CNRR en coherencia con los postulados oficiales parte de reconocer la existencia de un conflicto entre actores ilegales, confunde a las víctimas de la sociedad colombiana con las víctimas combatientes del Estado, y la configura con la participación de personas elegidas por el mismo gobierno. La CNRR no posibilita la participación equitativa, justa, activa y con garantías de las víctimas, sus representantes han sido escogidas por el gobierno; postula una verdad oficial sobre el conflicto armado, del que desconoce su existencia; diseña mecanismos de reparación a partir de la convivencia de víctimas y victimarios, desdibujando la línea divisoria entre víctimas y combatientes, como elemento de reparación forzada. La Comisión ética: un camino hacia la verdad, la justicia y la reparación desde las víctimas de los crímenes de EstadoAnte esta realidad, el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado diseña 8 estrategias afirmando el DERECHO A LA VERDAD, A LA JUSTICIA Y A LA REPARACION INTEGRAL. Como mecanismo de afirmación del Derecho a saber, a preservar y a la memoria, surge la propuesta de la Comisión Ética. La Comisión Etica pretende acompañar los resultados de construcción de los contenidos de Verdad, de Justicia y de Reparación Integral desde las víctimas y sus organizaciones a una futura Comisión de Verdad. Los grupos, comunidades, organizaciones y pueblos víctimas a partir de su propia sensibilidad, voluntad, racionamiento dará respuesta a lo qué pasó? a lo que ha sido destruido? A lo qué debe ser reparado y cómo ? Aportarán las pruebas sobre los responsables, sobre sus pretensiones? En este futuro escenario se harán públicas las propuestas de Reparación de las víctimas, las de reparación colectiva de pueblos y comunidades originarios y tribales, de aparatos de justicia, así mismo, se presentarán las pruebas recaudadas sobre la responsabilidad del Estado en los crímenes. La Comisión Etica acompañará las iniciativas de resignificación del Derecho, a partir de las víctimas, teniendo en cuenta las características socio culturales de los diferentes grupos humanos afectados (indígenas, mestizos, afrodescendientes y pobladores urbanos, entre otros) a partir de la exigibilidad de la reparación integral desde la tipificación de los delitos. La Comisión Etica acompañará las prácticas de afirmación del Derecho a la verdad, a la memoria, a la reparación en sus iniciativas de monumentos, caminatas, peregrinaciones, entierros simbólicos, museos, tribunales, marchas, actos de censura moral, pinturas públicas, apropiación legal de sus territorios, visibilización pública de propiedades, protección de archivos construida por las víctimas y sus organizaciones. La Comisión Ética en desarrollo de las funciones encaminadas a la recolección y salvaguarda de la memoria de las familias, grupos y organizaciones que expresen el deseo de afirmar su derecho a la memoria y a la Verdad hará pronunciamientos públicos frente a nuevos hechos de violencia o de acciones que atenten contra los derechos a la verdad, la justicia y la reparación. En cada país de origen de los miembros de la Comisión Etica con el apoyo de organizaciones sociales, de base, de derechos humanos se instalarán MUSEOS , CASAS o ESPACIOS DE LA MEMORIA donde se depositarán objetos, archivos, prendas, símbolos que guardarán en un lugar en su país. La Comisión Ética estará conformada, inicialmente, por 25 personas u organizaciones de carácter internacional de reconocida condición ética y 5 personas colombianas de iguales condiciones. Los miembros internacionales acompañaran procesos específicos de las víctimas y sus organizaciones, de acuerdo con su interés, para lo cual vendrán a Colombia en dos ocasiones por 3 días al año, para estar en contacto directo con las víctimas, sus comunidades, sus organizaciones y territorios. Durante estas visitas las comunidades presentarán sus diagnósticos sobre verdad, justicia y reparación, análisis y propuestas. Durante cada año se realizará un trabajo de profundización con 6 grupos de víctimas, comunidades y organizaciones que serán apadrinado – acompañados- por 12 miembros honorarios, de los 25 iniciales. En Colombia de manera permanente un equipo interdisciplinario de 6 personas estará permanentemente con los 6 grupos de víctimas desarrollando el trabajo de profundización en la reconstrucción de la Verdad, de la Justicia y de la Reparación. Como fuentes para su labor estas 6 personas estarán en terreno con los grupos de víctimas, sistematizando, organizando, y realizando la toma de testimonios, de relatos, de fotografías, de objetos de las víctimas. Como fuente secundaria asumirán los resultados del Proyecto Nunca Más, de los Bancos de Datos, y del Catastro Alternativo, prensa y expedientes judiciales. Estamos seguros de que su presencia y participación en la Comisión ética es fundamental en el derecho a la memoria, el derecho a saber de las víctimas de Estado que se afirman como sujeto de derecho, sujetos de dignidad. Esperamos su respuesta a través de una comunicación escrita que puede hacer llegar a nuestra Comisión de Justicia y Paz justiciaypaz@andinet.com Afectuosamente, Danilo Rueda |